Son esos clásicos papelitos que tienen una parte engomada en su reverso, vienen en distintos colores aunque el clásico es amarillo y hoy se les encuentra en distintos tamaños e incluso formas, para escribir lo que se te venga en mente o para los usos más insólitos, como este:
Jamás se le hubiera ocurrido a sus creadores darle ese uso (y a mi tampoco)...
El adhesivo fue inventado por el investigador de la marca 3M, Spencer Silver en 1968 por una casualidad mientras buscaba un adhesivo potente. En 1974, un colega llamado Arthur Fry usó el adhesivo para inventar un marca páginas, creando los primeros prototipos en 1977 pero no fue hasta 1980 en que se lanzó al mercado con una tremenda campaña publicitaria que hasta hoy lo convirtieron en un imprescindible para cada escritorio.